Busca la felicidad en ti, luego la compartiras con una persona

Soltar es no anclarse y permitirse rezumar. Es realizar una enunciación para la dispensa de los demás, aunque sobre todo para la exención nuestra. En este abjurar rezumar, debemos trasladarse hacia dentro de nosotros mismos, a nuestra representación. Conocernos. Y esto únicamente se logra en inmovilidad, en el reposo. Darnos plazos de misterio y inmovilidad, en el dia a dia, protección a mezclar las baterías para proseguir este espléndido tournée que se lumbre energía. ¿y cómo sabemos que estamos fluyendo con la existencia? La respuesta nos la da la paz que sentimos, inclusive cuando lo que ocurra fuera (que siempre es asaz cambiante), pueda ser inaguantable. Es venerar en la mollera superior Universal que nos sustenta, allí asaz profundamente en nuestro ser, en nuestro loco. Como continuar en el cuidado del torbellino, en inmovilidad inclusive cuando todo lo demás gire cerca de nuestro. Les invito a gustar durante 21 trayectos (porque es el momento en que se crean nuevos contornos neuronales), a abrigar universos de sigilo y inmovilidad, sentados, o caminando, sin dejarnos inscribir por nuestros juicios. Los enjuiciamientos son solo eso... pensamientos... no son la verdad. Transformarnos en observadores de nuestros litigios mentales con bienvenida. Estoy triste... déjalo llorar, acéptalo. Al aceptarlo el inconsciente lo dejara superar. Todo pasa, la añoranza, la complacencia, los papelones. Lo que persiste es la paz interior.

Espero te este gustando este articulo llena de consejos para ser feliz y consejos para conseguir ese amor bonito, un amor bonito, que nos conquista con rosas, mil expresiones y atenciones gentiles, te quiero al despertar cada porvenir, y en la oscuridad al apoyarse nos brinda un ingenioso y apasionado jugo que invade tu cuerpo, mente y espíritu, que nos tatúa una sonrisa en los labios, merecemos ese afecto bonito que todavía estremezca cada hebra de nuestra cáscara inclusive los huesos.




Porque es fabuloso sentirse amado, con ese gustillo hermoso y dulce que solo sabe ofrendar ese cariño tenue, agradado y suave, como el sosiego más azul cercado del más hermoso horizonte de tierras propias o lejanas, contextualizado en una fortuna plena que contagia, íntegramente ausente del más sutil de los quejumbres.Merecer un cariño escultural, como un derecho universal vislumbrado en las clases del sentimentalismo, en términos generales el amor provocativo nació para merecerlo tú, el, nosotros, ustedes, ellos, en todos los pronombres personales y en cualquier momento vocal, más allá de toda sospecha justificable.